La independencia no se declara: se demuestra cuando duele
La independencia no se declara. Se demuestra cuando duele.
Esta semana, más de veinte profesionales respondieron a una pregunta simple: al designar un árbitro, ¿qué pesa más? La mitad eligió experiencia en el sector. Una cuarta parte, independencia.
Como abogado que ha designado árbitros y como árbitro que ha sido designado, entiendo por qué la experiencia gana primero: es lo que se puede verificar antes de firmar. La independencia, en cambio, no se mide en un currículum. Se prueba después, cuando el árbitro tiene que fallar en contra de la parte que lo propuso, o en contra de lo que sería más cómodo para su próxima designación.
He visto laudos donde esa prueba se pasa con claridad. Y he visto otros donde no.
Ronald Brian Martin Alarcón · Publicado originalmente en LinkedIn.