Qué pesa más al designar un árbitro: la experiencia le ganó al prestigio
La experiencia le ganó al prestigio por más de 4 a 1.
Hace una semana pregunté en LinkedIn qué pesa más al designar a un árbitro: experiencia en el sector, prestigio, independencia o disponibilidad real. Votaron 24 personas.
El resultado: experiencia en el sector, 50%. Independencia, 25%. Prestigio y disponibilidad real, empatados al final con 12% cada uno.
Lo que más me llamó la atención no fue que ganara la experiencia —es lo esperable en un ejercicio técnico como el arbitraje—. Fue que la disponibilidad real, el factor que días atrás argumenté que se subestima en la práctica, terminara empatada en último lugar.
Dos comentarios lo explican mejor de lo que yo podría resumirlo. Nadia Lizbeth Chihuán Reyes señaló que la disponibilidad real es lo que vuelve operativas las demás cualidades: sin tiempo para estudiar el expediente, la experiencia y el prestigio pierden buena parte de su valor práctico. Brian Haderspock fue directo: la experiencia es valiosa, pero la independencia e imparcialidad son las que no se negocian.
Puede que la respuesta no sea elegir un solo criterio, sino ordenarlos: independencia como condición de entrada, experiencia como filtro técnico, y disponibilidad como lo que decide si esa experiencia realmente se pone en juego en el expediente.
Ronald Brian Martin Alarcón · Publicado originalmente en LinkedIn.