Ganaron la discusión técnica y perdieron el arbitraje
Ganaron la discusión técnica. Y aun así perdieron el arbitraje.
Es uno de los patrones que más he visto en 22 años trabajando en arbitraje de construcción: la contratista tenía razón en lo técnico —los trabajos adicionales eran reales y necesarios, la obra los exigía— pero no podía probar quién los había ordenado.
No había órdenes de cambio firmadas. Solo correos, actas informales y la palabra de los ingenieros de obra. En el día a día de la obra, ese trámite parecía menor.
El tribunal no discutió si los trabajos se hicieron. Discutió si había derecho a cobrarlos sin orden formal. Bajo el contrato firmado, la respuesta fue no.
En construcción, el problema rara vez es el hecho técnico. Es la documentación que debía respaldarlo y nunca se generó. Lo que falta no son los trabajos: son las pruebas.
Lo que protege a su empresa no es haber tenido razón. Es poder demostrarlo. Y eso se define mucho antes del conflicto, cuando todavía hay confianza entre las partes.
Ronald Brian Martin Alarcón · Publicado originalmente en LinkedIn.